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Durante los últimos años, las casas prefabricadas fueron presentadas como la gran promesa del futuro: rápidas de montar, más económicas que las tradicionales y con diseños cada vez más modernos. En medio de la búsqueda por soluciones habitacionales accesibles, este tipo de vivienda ganó atención global.
Sin embargo, la expectativa inicial ha empezado a moderarse. Muchas personas descubrieron que, en la práctica, estas estructuras no siempre cumplen con todo lo que prometen, especialmente en contextos donde el clima, la durabilidad y las regulaciones plantean desafíos adicionales.
Las campañas destacaban la velocidad de construcción y los costos reducidos. Pero con el tiempo, los usuarios comenzaron a comparar la experiencia cotidiana con las promesas. Algunas dificultades de mantenimiento, problemas de aislamiento o limitaciones estructurales llevaron a reconsiderar la idea de que las casas prefabricadas representan una solución universal.
Otro punto que influye en este cambio de percepción es el valor de reventa. En varias regiones, las casas construidas con métodos tradicionales mantienen mejor su valor en el mercado inmobiliario. Esto genera que quienes buscan invertir a largo plazo se inclinen nuevamente por estructuras de ladrillo, hormigón o materiales resistentes convencionales.
La tendencia no significa que este tipo de construcción desaparezca, sino que su protagonismo se está equilibrando frente a nuevas demandas y realidades. Estos son los factores que más influyen en este cambio de percepción.
El “adiós” a las casas prefabricadas no implica que sean una mala opción, sino que la experiencia real ha llevado a muchos usuarios a reevaluar expectativas, necesidades y prioridades a largo plazo. Como ocurre con toda tendencia, su auge dio paso a una mirada más equilibrada.
Según el sitio vandal.elespanol.com, la construcción está cambiando. Las viviendas construidas con poliestireno empiezan a ganar protagonismo en numerosos portales inmobiliarios, donde se presentan como una opción moderna, eficiente y respetuosa con el entorno, superando las casas prefabricadas.
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Crédito de la fuente original: www.clarin.com
