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Javier Madanes Quintanilla es el principal accionista de la fabricante de neumáticos Fate, que acaba de anunciar el cierre de su planta de San Fernando, y también de Aluar, la única planta de aluminio del país. Sin embargo, ambas compañías tienen separados sus papeles (Aluar cotiza en Bolsa y Fate, no).
Este miércoles, mientras los 920 empleados de Fate se encontraban con el cartel que informaba el fin de la empresa, Aluar comunicaba que le había comprado una parte del predio donde está la fábrica bonaerense.
La compañía de aluminio tiene allí unas oficinas y hasta ahora “alquilaba” el espacio a su prima Fate. La operación se cerró el viernes 13, pero recién se informó este miércoles.
“Aluar Aluminio Argentino adquirió una fracción aproximada de 12,7 hectáreas del inmueble de Fate sito en la calle Blanco Encalada 3003, San Fernando, Provincia de Buenos Aires, las que se encuentran vinculadas actualmente a instalaciones que ocupa Aluar en su carácter de locataria y no afectan el área productiva de las instalaciones de Fate, por un precio total de US$ 27 millones”, informó la compañía en una carta a la Comisión de Valores, un paso obligado para las empresas que cotizan en Bolsa. El terreno está en Pasteur 4600.
La empresa informó a sus empleados que se pagarán todas las deudas pendientes, además de las indemnizaciones correspondientes. El monto del costo del cierre no fue revelado, pero los US$ 27 millones de la venta sumarán para cancelar los pasivos que queden luego de bajar las persianas.
Para poder cerrar el negocio, tuvo que participar el Comité de Auditoría de Aluar, que “luego de analizar las condiciones de la operación, la documentación respaldatoria y la información complementaria, concluyó que las condiciones de la propuesta de adquisición del predio formulada por Aluar a favor de Fate, pueden razonablemente considerarse adecuadas a las condiciones normales y habituales del mercado, para operaciones similares celebradas entre partes independientes”.
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Crédito de la fuente original: www.clarin.com
