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El año 2025 confirmó una tendencia que la televisión nocturna viene atravesando: el late night show ya no ocupa el centro de la conversación cultural como antes, pero sigue siendo un termómetro relevante del humor social. En un contexto de audiencias fragmentadas y consumo multiplataforma, medir “el más visto” implica mirar más allá del impacto viral y enfocarse en los números sostenidos.
A lo largo del año, los principales ciclos nocturnos compitieron en un escenario complejo. La televisión abierta enfrentó la pérdida de espectadores jóvenes, mientras que las redes sociales y el streaming capturaron buena parte de la atención. Aun así, el latenight conservó un público fiel, especialmente entre quienes mantienen el hábito de ver televisión en vivo.
Las diferencias no siempre fueron amplias, pero sí consistentes. Algunos ciclos lograron picos ocasionales, mientras que otros sostuvieron promedios estables semana tras semana, un factor clave para definir el liderazgo anual.
En ese marco, hubo un programa que se mantuvo al frente de las mediciones de audiencia durante la mayor parte del año. No se trató de una sorpresa repentina, sino de la continuidad de una posición que ya venía consolidándose en temporadas anteriores.
El late night show más visto de 2025 fue The Late Show con Stephen Colbert. Según el sitio Latenighter, el ciclo emitido por la cadena CBS logró sostener el promedio de audiencia más alto dentro del género, superando de manera regular a sus competidores directos en la televisión abierta estadounidense.
El liderazgo del programa se explicó por varios factores. Por un lado, su fuerte anclaje en la actualidad política y social le permitió conectar con una audiencia interesada en el análisis humorístico del presente. En un año atravesado por tensiones políticas y debates públicos intensos, ese enfoque resultó especialmente efectivo.
Además, el formato del programa mostró una estabilidad que otros ciclos no siempre lograron. Entrevistas con figuras relevantes, monólogos claramente identificables y una identidad editorial definida contribuyeron a sostener una base de espectadores constante, incluso cuando el interés general por el género fluctuaba.
Otro punto clave fue la fidelidad del público tradicional del late night show. Aunque el consumo digital creció, muchos espectadores continuaron eligiendo ver el programa en su horario original, algo que se reflejó directamente en los datos de audiencia televisiva.
Si bien otros late night show lograron mayor repercusión en redes sociales o clips virales con millones de reproducciones, esos impactos no siempre se tradujeron en ratings sostenidos. En 2025, la diferencia estuvo en la regularidad más que en el ruido momentáneo.
El caso de The Late Show también mostró cómo el éxito del late night ya no depende solo de reinventarse constantemente, sino de consolidar una identidad clara en un contexto de saturación de contenidos. Frente a un público disperso, la coherencia terminó siendo un valor decisivo.
Así, en un año de transición para la televisión nocturna, The Late Show con Stephen Colbert se consolidó como el late night show más visto de 2025. No porque el género haya recuperado su antiguo esplendor, sino porque logró adaptarse mejor que sus competidores a un nuevo equilibrio entre audiencia fiel, actualidad y permanencia en pantalla.
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Crédito de la fuente original: www.clarin.com
